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Historia
Título: Muy Antigua Archicofradía del Dulce Nombre de Jesús y Primitiva y Real Hermandad y Cofradía de Nazarenos de la Santa Vera Cruz (Santísimo Cristo de la Expiración) y María Santísima del Valle. Sede Canónica: Parroquia de la Encarnación. Motril. Últimos Estatutos aprobados: 4 de febrero de 1997 Primeros Estatutos conocidos: 1625 Documento más antiguo existente y conocido: Libro de la Cofradía de 1577
Síntesis histórica:
Cuando fue reconquistada la ciudad por los Reyes Católicos en el año 1489,
ordenaron construir el Hospital Real de Santa Ana que
regentado por frailes
trajeron
la advocación de la Cruz. La construcción del Hospital data de 1517. Los
primeros estatutos conocidos de la Cofradía son de fecha de 1625,
si bien
se tiene conocimiento de la
existencia de otros anteriores, pues estos se confeccionaron por pérdida de
los mismos. El documento más antiguo conocido es un libro de la Cofradía del
año 1577.
Radicaba en la iglesia de los Hospitalicos, junto al Hospital
Real. Sus cofrades eran disciplinantes, es decir, personas que a lo largo
del trayecto penitencial se sometían voluntariamente a actos de sacrificio y
mortificación. Al final del mismo eran curados en el Hospital Eclesiástico
o de Santa Ana, donde adosada a el estaba la iglesia de los Hospitalicos
donde radicaba la Hermandad. Disciplina pública que fue introducida en
España por las cofradías de la Vera Cruz, ligadas a los franciscanos.
El Titular era un magnífico Crucificado, muerto; si bien procesionaban
muchas más imágenes representando diversos motivos de la pasión de
Jesucristo, como la oración en el Huerto, Jesús Preso, Jesús atado a la
Columna, Jesús Nazareno, San Juan, la Virgen. Procesionaba en la tarde del
Jueves Santo, representando las primeras escenas de la
A lo largo de los años de su existencia ha sufrido infinidad de vicisitudes, así, con motivo de la epidemia de peste de 1679, se mermó la existencia de sus hermanos por lo que no pudo procesionar en unos años, los pocos cofrades que quedaron se dedicaron a cuidar la capilla de su titular. En el siglo XVIII, se vuelve a reorganizar y el Sto. Cristo de la Expiración será conocido como Cristo de la Aguas, pues se recurre a él en los años de climatología adversa y sequía que amenazaba arruinar la cosecha de la caña de azúcar, comentándose que rara era la vez que se encerraba sin que previamente descargara la ansiada lluvia. En este siglo, en 1725, sus hermanos, acometen la ampliación de la capilla, pues tal era su número que muchos tenían que seguir los actos y cultos desde la calle por falta de espacio. Tras una nueva desaparición a principios del siglo actual por motivos de la gran crisis agrícola local, se vuelve a reorganizar en 1925, bajo la tutela del Sindicato Católico Agrícola, restaurándose los Hospitalicos y recibiéndose ayuda material del Arzobispado de Granada. Quedó oficialmente constituida el 28 de marzo de 1926, gozando todos sus hermanos de los beneficios y privilegios que en tiempos remotos se habían otorgado a la Hermandad, entre otros: Indulgencia plenaria en el momento de ingreso, si se es penitente y está verdaderamente arrepentido y así mismo recibiese el Stmo. Sacramento; a los hermanos en peligro de muerte, si están confesados, arrepentidos y han recibido la comunión, indulgencia plenaria; otras indulgencias se otorgaban por visitar la capilla el día del Jueves Santo, por asistir al septenario en la fiesta de la exaltación de la Cruz, etc.
En la guerra civil española se destruye la imagen y con ella
desaparece, nuevamente la Hermandad. Una vez más, es reorganizada en 1951,
por 38 hermanos,
en esta ocasión a
iniciativa de los empleados de Obras
Públicas del Puerto de Motril y el gremio de pescadores. Procesiona en la
noche del Miércoles Santo de 1954 un Crucificado que recibía
culto en la capilla de la MM. Dominicas, desde donde salió. En 1964, fue el
último que salió la Hermandad, si bien continuó su actividad interna,
fomentando la organización de la Federación de Cofradías y Vía Crucis,
quedando definitivamente dimitida la Junta de Gobierno de la Hermandad en
1967. Se vuelve a reorganizar en 1990, con el movimiento juvenil del Dulce Nombre de Jesús, fusionándose ambas. Sus vigentes estatutos fueron aprobados en 1997. En 1998 se encarga la nueva imagen del titular, Cristo de la Expiración al joven imaginero malagueño Raúl Trillo Díaz, bendiciéndose y presidiendo el Vía Crucis el 25 de marzo del año siguiente, y realizando la primera estación de penitencia en la tarde-noche del Viernes Santo del mismo año. La Virgen del Valle está representada en un cuadro, que restaurado en 1995 nos delató su antigüedad, 1780. En el año 2003 y 2004 se acometió el embellecimiento de la hornacina y su entorno con la colocación de dos azulejos con motivos alusivo a esta tradición mariana motrileña y otros adornos. En julio de 2005, por acuerdo de Cabildo General es encargada una talla que represente a la Virgen del Valle al imaginero cordobés D. Miguel Ángel González Jurado, estando prevista su entrega para julio de 2006.
Respecto al Dulce Nombre de Jesús, su procedencia está en la religión de Santo Domingo (La devoción a Jesús niño fue introducida por los franciscanos, pero fueron los dominicos quienes extendieron su culto). Se extendió su festividad a toda la iglesia universal en el año de 1721 por el Papa Inocencio XIII. No se tiene fecha exacta del inicio a la devoción al Niño Jesús en Motril, si se sabe que Juan de Luminati era un ferviente devoto, por lo que cuando fue nombrado sacerdote de la Parroquia de la Encarnación, en 1725, podría haber fomentado y acrecentado su adoración y culto, pues ya se celebraba la festividad del Nombre de Jesús en el siglo XVII. En su última voluntad, Juan de Luminati destinó el residuo de su fundación para ayuda de costa de la procesión que se celebraba al Niño resucitado en la mañana del Domingo de Resurrección. El Papa Inocencio XI, en 1678, expidió un breve en el declaró canónicamente fundadas todas las Hermandades del Dulce Nombre de Jesús establecidas a la fecha. También el Cardenal Belluga debió tener gran devoción al Niño Jesús, pues por su encargo se celebraba misa cantada en la Capilla de la Virgen de los Dolores el día del Dulce Nombre de Jesús en su honor, con asistencia de capellanes y curas de la capilla y la ciudad y Ministros de la Iglesia y capilla. La imagen que se veneraba era un Niño Jesús, que unos autores, la atribuyen a Pedro de Mena (1628-1688) y otros a su escuela, estaba ubicada en el Altar Mayor de la iglesia de la Encarnación. No se tiene constancia de la organización como Cofradía, pero sí se sabe que constituía una procesión principal de la parroquia, como la del Corpus y Santo Entierro, según se recoge en las actas de los cabildos. Igualmente asistía a la procesión del Corpus y procesionaba por la actual plaza de España motrileña, junto a la Virgen del Rosario, en el día de la Candelaria. Tal tradición, fue recogida en el año de 1990 por las Juntas y Presidente de la Agrupación de HH. y CC. de Semana Santa de Motril para reavivar la tradición, procesionando en la mañana del Domingo de Resurrección, los niños de Motril, un Niño Jesús cedido por la hermana localidad de Válor, al no contar con imagen en la ciudad de Motril. Ese mismo año se reorganiza la procesión como una Cofradía, acogida en el seno de la Asociación "Motril Cofrade", que inicia las gestiones para adquirir una imagen propia de Niño Jesús, imagen que, tallada por el cordobés Miguel Ángel González Jurado fue bendecida el día primero de año de 1993, procesiona en la mañana del Domingo de Resurrección por las calles de Motril repletas de público, y acompañada de multitud de niños que hacen sonar campanillas de barro blanco. La Procesión del Dulce Nombre de Jesús es declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía según resolución del Consejero de Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía de fecha 16-09-03, con efectividad de 14-04-03, publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía nº 209 del 30-10-03. Heráldica: Escudo formado por una corona de espinas que tiene en campo de sinople (verde) una cruz arbórea de cinco nudos (franciscana), sostenida por monte en color siena; adiestrado (a la derecha), óvalo de oro que trae en campo de gules (rojo) el anagrama de Jesús en oro (JHS); siniestrado (a la izquierda), óvalo de oro que trae en campo de azur (azul), sobre azucenas, el anagrama de María en oro. Timbra el conjunto una corona real.
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